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Beneficios de las suculentas

Beneficios de las suculentas

Las flores son lindas, hacen el mundo más hermoso y son excelentes regalos para cualquier ocasión. Sin embargo, tienen un defecto: no duran para siempre. Pero no te preocupes, las suculentas son la solución a este problema. Estas hermosas plantas requieren pocos cuidados para sobrevivir. He aquí algunas de las razones por las que deberías tener unas cuantas en casa:

  • Son hermosas.
    Incluso más que las flores, porque son una combinación entre flor de loto y rosas pero con más volumen.
  • Requieren pocos cuidados.
    Solo necesitan agua, luz y una linda matera.
  • Son muy perdurables.
    Duran años y años. Claro, depende en gran medida de los cuidados que les des, pero la verdad el mantenimiento es muy poco a comparación de las flores, que pueden marchitarse de inmediato.
  • Tienen diferentes diseños.
    Existen en diferentes tamaños, formas y colores; tal vez necesites ayuda al momento de escoger cuál llevar a casa.
  • No provocan alergias.
    A comparación de las flores, no despiden polen, así que tu salud se encuentra a salvo.
  • Las puedes coleccionar.
    No importa cuántas tengas en casa, probablemente todas serán diferentes en tamaño, forma, rareza o color.
  • Están llenas de sorpresas.
    Algunas pueden florecer de pronto, como el cactus orquídea.
  • Simplemente las amarás.
    Una vez que tengas una de estas hermosas plantas, las comenzarás a amar tanto que vas a querer comprarlas todas.
El Feng Shui y las Suculentas

El Feng Shui y las Suculentas

¿Cómo usar la energía de las plantas para armonizar?

Siempre que estén sanas, ellas inyectan vitalidad. Pero hay que saber elegirlas y ubicarlas con estrategia como nos enseña el Feng Shui.

Son muchas las investigaciones acerca de los beneficios que tiene la presencia de vegetación en nuestro hábitat. Durante la fotosíntesis, las plantas liberan vapor de agua (97% del agua que tomaron) y ayudan así a humidificar el ambiente reduciendo las dificultades respiratorias para quienes están bajo su efecto.

Las plantas además eliminan las toxinas del aire, hasta un 87% de los compuestos orgánicos volátiles (COVs) cada 24 horas, según investigaciones de la NASA. Los COVs incluyen sustancias como el formaldehído (presente en alfombras, vinilos, humo del cigarrillo y bolsas de la basura), el benceno y el tricloroetileno (ambos emitidos por fibras sintéticas, tintas, solventes y pinturas). Por lo general, el benceno se encuentra en concentraciones altas en lugares donde abundan libros y papeles. Los edificios modernos, herméticos y con temperatura controlada retienen los COVs dentro del ambiente. Las plantas purifican el aire enviando estos contaminantes al sustrato, donde los microorganismos cercanos a la raíz convierten los COVs en alimento.

También está demostrado que la presencia de la naturaleza verde en espacios académicos y oficinas aumentan la capacidad de concentración y reducen las tasas de enfermedad. En salas hospitalarias, donde hay pacientes internados, la presencia de plantas mejora el estado anímico y favorece una recuperación más rápida respecto de salas que no tienen plantas. Lo que la ciencia moderna reveló ya era considerado por sabios herbolarios de culturas pasadas: Paracelso, alquimista, médico y astrólogo suizo (1493-1541), decía que el poder curativo de los vegetales provenía de su “espíritu” conformado por los impulsos cósmicos recibidos de las constelaciones y planetas.

Según el Feng Shui, las plantas son verdaderos reservorios de energía y son muy favorables para equilibrar el Chi del hogar. Mediante la función clorofílica, ellas atrapan los rayos del sol (energía Yang) y los convierten en alimento para sí mismas, irrandiando esta energía Yang al entorno. En cualquier recinto cerrado, embellecen y refrescan el lugar, optimizan el flujo energético y ofrecen, como si fuera poco, soluciones prácticas para dividir espacios y crear rincones agradables.

 

Cuidar la energía vegetal

Las plantas vigorosas, con o sin flores, ubicadas estratégicamente pueden activar energías específicas vinculadas con avances espirituales, físicos, intelectuales y económicos. También ayudan a rechazar y filtrar Sha Chi (energía tóxica o negativa), hacen de barrera protectora del ruido, del calor y la luz excesiva, la contaminación y las miradas intrusas.

Las plantas simbolizan el crecimiento, la vida y la abundancia y se asocian con el elemento madera que, junto con el resto de los elementales (tierra, agua, fuego y metal), nutre y equilibra el Chi ambiental. La madera es la energía de la salud, la familia y la expansión creativa. Su orientación es el Este y el Noreste, es desgastada por el fuego, destruida por el metal y nutrida por el agua.

Como ocurre con otros recursos del Feng Shui, su uso no debe ser indiscriminado. Por ejemplo, un exceso de vegetación, en crecimiento descontrolado, plantas en mal estado o ubicadas de manera incorrecta, irradian energía nociva que debería evitarse.

A la hora de elegir plantas de compañía es fundamental ser realistas acerca de nuestro tiempo y voluntad para cuidarlas. Si estás renovando el Feng Shui de tu casa con la convicción de mejorar tu calidad de vida, entonces seguramente estés dispuesta a asumir el compromiso de criar plantas vigorosas y bellas. Debes saber que hay especies que requieren más cuidados y conocimientos, otras son más resistentes y no demandan muchas precauciones. Pero todas implican nuestra mirada diaria y atenta para reconocer en ellas sus necesidades vitales y satisfacerlas.

 

Criterios para elegirlas

El Feng Shui clasifica las plantas evaluando sus cualidades energéticas, y según ellas considera algunas más apropiadas que otras en ciertas situaciones.
Algunas son directamente descartadas, por ejemplo, los bonsai porque representan una energía cuyo crecimiento fue atrofiado y proyecta la idea de limitación. Las flores secas tampoco son favorables porque su Chi ya murió. Las flores y plantas artificiales de tela (no de plástico) son una alternativa viable pero debe quedar en claro que nunca aportarán la energía plena que emanan las plantas naturales, y no hay que ubicarlas en el baño o en los dormitorios.

Las suculentas, también llamadas crasas o carnosas, se caracterizan por apariencia opulenta, acumulan agua en sus tallos, hojas o raíces. Son resistentes y activan la energía de la abundancia; los cactus pertenecen a este grupo, pero si tienen espinas (Chi agresivo) solo deben usarse en el exterior de la casa, a modo de protección o en la oficina para absorber la radiación de los computadores y celulares.
Las plantas con hojas de formas redondeadas, ovaladas o en corazón son las más auspiciosas para interior. Las aromáticas también son activadoras de buen Chi.
Si las plantas dan flores, aportan un plus de energía benéfica por su colorido.

Quien mejor nos indicará si hemos colocado la planta en el lugar correcto es ella misma. Muchas veces ocurre que aunque las condiciones ambientales (humedad, temperatura, iluminación, etc.) son las adecuadas a la especie, el ejemplar no prospera. Nos estará indicando que algo no funciona bien energéticamente.

 

Fuente: Patricia Traversa, Directora del Centro Oficial de Feng Shui Profesional y autora del libro “Cambie su vida con Feng Shui”.